Aunque muy reservado respecto a su vida personal (cuando los tabloides le dejan), el señor Allen Stewart Konigsberg de Brooklyn, Nueva York, sigue teniendo muy presentes las cosas de la carne a sus 71 años. Secuencias como las que te presentamos arriba (de Todo lo que usted quiso saber sobre el sexo – pero nunca se atrevió a preguntar -, 1972) demuestran que a Woody le fascinaba todo esto ya como espermatozoide. Algo que le ha venido bien, porque tanto en Comedia sexual de una noche de verano como en casi todas sus otras películas (y ya suma más de cuarenta), los personajes padecen y se deprimen a causa de dejarse arrastrar por sus instintos. Pero, como él mismo decía en Desmontando a Harry (1997): “Las mujeres son lo mejor de la vida, hijo. Y no sólo eso: algunas usan lencería fina”.
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