Puede ser rojo o puede ser negro, pero siempre es pegajoso y casi siempre está bueno. ¿De qué hablamos? Pues del regaliz, claro está: terror de los dentistas y de las madres preocupadas por la salud de sus hijos, este dulce debe ser una de las pasiones del artista Jason Mecier. Este miembro del colectivo iam8Bit (cuyas obras, hasta ahora, se inspiraban sólo en videojuegos) ha encontrado una nueva fuente de inspiración en el cine, retratando a personajes de la gran pantalla mediante mosaicos elaborados con barritas de regaliz. El realismo de sus creaciones es enorme, y garantizamos que estas no empachan.






Via Slasfilm
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