No es por ser agoreros, pero eso de que "el descargar se va a acabar" parece cada vez más cercano y plausible. Tras el cierre forzoso de Megaupload el pasado jueves por parte del FBI, otras webs depositarias de archivos como Uploaded.to, Fileshare, Fileserve y muchas más cuyos nombres nos sonarán a la mayoría van retirando sus contenidos, introduciendo restricciones para sus usuarios y, en general, poniendo sus barbas a remojar tras ver quemadas (diríase que con un soplete) las de su vecino. Aun antes de la plena aplicación de la ley estadounidense antipiratería (SOPA), la guerra entre las majors de Hollywood y el intercambio de contenidos en internet está rugiendo. Y cómo.
En este estado de cosas, conviene recordar algo: la gente va a seguir compartiendo y descargando archivos en internet. Y, si estos son películas, más aún. Cómo, de qué manera y bajo qué términos es algo que está por verse, de ahí que hayamos jugado a futurólogos y formulado cuatro posibilidades para la circulación de cine online. De compañías, usuarios y estados depende cuáles se acaban imponiendo, pero a vosotros corresponde elegir cuáles son las más sensatas, y cuáles se ajustan más a vuestra demanda.

Mubi, Netflix, Lovefilm, Wuaki, Filmin, Filmotech, Canal ++ YOMVI... Todas estas webs existen ya, permiten descargarse películas por un módico precio y de forma totalmente legal, bien en alquiler, bien en venta, bien por descarga, bien en streaming. Netflix, pionera y reina de este mercado, registraba 21 millones de usuarios registrados en octubre del año pasado, mientras que proyectos españoles como Wuaki, Filmin y Filmotech (centrada esta última en el cine de aquí) aguantan dignamente en un mercado donde, al menos hasta ahora, el 'todo gratis' ha sido la norma.
Ventajas: Además de ofertar el producto de forma legítima, las webs de descargas y alquileres ofrecen un interfaz user friendly para encontrar y descargar con garantías (fallos técnicos aparte) las películas de tu elección, sin depender de otros usuarios ni de webs inestables y saturadas de anuncios y cookies. Y sin sudores fríos al abrir el archivo, porque otra importante característica es su seguridad. Siendo cliente de estos sitios, te ahorras la posibilidad de encontrarte con un fake, un troyano o virus, o de que (¡glups!) alguien hurgue en tu disco duro.
Desventajas: Da un poco de vergüenza decirlo, pero en estas webs hay que pagar. Y, por más que las tarifas planas, las ofertas de inscripción gratuitas y otros recursos de márketing las hagan menos gravosas al bolsillo, parece que los 2,95 € cobrados por Filmin por ver durante 72 horas películas de estreno espantan a muchos, por el motivo que sea. Por otra parte, las webs legales de alquiler de películas tienen catálogos amplios, pero no ofrecen la acasi ilimitada oferta del P2P. El cual, no lo olvidemos, cuenta con muchísimos adeptos entre la cinefilia más amiga de rarezas.

Recordémoslo: antes de que las webs de alojamiento de contenidos monopolizaran el espacio, lo normal cuando de traficar con pelis se trataba era compartirlas de disco duro a disco duro, entre iguales. Es decir, peer to peer. Sin ánimo de denunciar ni de ensalzar, recordamos que, según su equipo responsable, el programa de intercambio de archivos BitTorrent y sus múltiples variedades cuentan con 150 millones de usuarios activos en todo el mundo. El veterano eMule, por su parte, registró 57 millones de descargas en octubre de 2011 (datos de Sourceforge). Tras el 'Apocalipsis Megaupload', estas cifras a buen seguro aumentarán.
Ventajas: Por más que se le critique, el P2P tiene un importante componente de romanticismo: carece de ánimo de lucro, fomenta el contacto entre usuarios, y al no basarse en una estructura centralizada es muy difícil de desmontar por operaciones policiales. ¿Que la única copia de ese filme de Chris Marker por el cual suspiras sólo la tiene un usuario del Beluchistán que se conecta tres minutos por semana? Pues te armas de paciencia...
Desventajas: Aunque, según una sentencia judicial de 2010, compartir archivos a través de redes P2P no es delito en España, y aunque quede fuera del alcance de la SOPA estadounidense y de la llamada 'Ley Sinde' (centradas en el cierre de webs), los tenedores de derechos han emprendido querellas judiciales contra usuarios de BitTorrent en países como EE UU. Eliminada la amenaza de las webs depositarias, ¿será este el nuevo gran objetivo de los lobbies del copyright?

Siempre que hemos hablado con él, el abogado y experto en propiedad intelectual David Bravo se ha deshecho en elogios hacia un sistema que, según él, podría suponer el fin de las controversias sobre el intercambio de archivos: la Licencia General Opcional. Se trataría de una suerte de canon o de pequeño impuesto que cada usuario pagaría al Estado por descargarse un contenido protegido por copyright, proporcional al número de bajadas de cada película y sin delitos ni infracciones que valgan. Y si no descargas, pues no tienes por qué pagar un céntimo.
Ventajas: Los defensores de la Licencia General Opcional alegan un poderoso argumento para defenderla: a diferencia del desaparecido 'canon digital', la LGO estaría gestionada directamente por los estados, sin depender de intereses y añagazas de entidades privadas de gestión como la SGAE. Por otra parte, fomentaría la imagen de la comunidad internauta como un colectivo dispuesto a obtener sus contenidos de forma legítima, garantizando la remuneración a los creadores. Citando una vez más a David Bravo, "lo que es disfrutado por todos debe ser sostenido por todos".
Desventajas: Lo anterior suena muy bonito, ¿verdad? Pues no parece viable a corto plazo: en Francia, el país donde fue propuesta, la LGO no llegó a aplicarse por falta de apoyo político, implantándose en su lugar la llamada 'HADOPI'. Según esta norma, en vigor desde 2010, el Estado puede quitarte tu conexión a internet tras tres avisos por piratería. Por otra parte, un sistema como la LGO obligaría a crear una infraestructura ante la cual, en estos tiempos tan austeros, muchos pueden arrugar el morro como un gasto innecesario.

Ahora toca ponerse fantacientíficos, y especular con una solución posible desde nuestro propio ángulo: si apechugamos con la aparición de los anuncios en YouTube, ¿por qué no sería posible la aparición de canales de TV en streaming que incluyesen pausas publicitarias para financiarse? Uno llega a la web de su elección, le da al play, y cuando llega el pertinente bloque de anuncios, pues se chincha y espera. Recordemos que RTVE tiene disponible un magnífico archivo de programas de producción propia en su web oficial: esto sería lo mismo, pero con publi.
Ventajas: Darse de alta en un servicio, registrarse y soltar los datos de la tarjeta de crédito, caso de tenerla, son procesos que dan grima a muchos usuarios. Un servicio de esta índole, por otra parte, parece muy viable gracias al previsto auge de los 'televisores inteligentes', con acceso a internet y posibilidad de conectarse a servicios de streaming.
Desventajas: Seamos sinceros: esto se parece demasiado a la tele de toda la vida, y los usuarios interesados en las descargas (con sus ventajas de inmediatez, libertad de oferta y ausencia de anuncios) no estarían interesados en adoptarlo. Pero nos da la ocasión de señalar que aquí, como en tantos otros aspectos de la sociedad de la información, el problema no está sólo en los usuarios, sino en los modelos de negocios y las formas de financiación. Otra cosa es que legisladores, industria y tenedores de derechos se den cuenta.
15 comentarios
SergioCasas 21.04.2012 / 12:11 A los politicos les encanta cobrar al ciudadano las cosas dos veces. casas prefabricadas
SergioCasas 21.04.2012 / 12:11 A los politicos les encanta cobrar al ciudadano las cosas dos veces. casas prefabricadas
vipo 30.01.2012 / 15:30 Les comentare mi experiencia con YOMVI (canal+) . Tarifa mensual de 15 euros, que publicitan te da acceso a diferentes canales y al videoclub, primer engaño, si no eres cliente de canal+ solo puedes ver una canal de tv, precisamente canal+ . Vidoclub, pagando 15 euros al mes esperas unos precios razonable, pues no, los estrenos a 6 euros . Problemas tecnicos variados, servicio de atención al cliente pésimo, mas bien inexistente . Decido darme de baja, ante la evidente estafa de este servicio, ODISEA DOS, proceso largo complicado, recibiendo multiples llamadas y correos (de repente si tenian operadores en sus call center) . Cuando la industria audiovisual va a dejar de estafar a los consumidores, cuando van a dejar de ordeñar la teta y se daran cuenta que no estan en los 90, cuando dejaran de buscar soluciones políticas y judiciales y se pondran a ofertar productos a los precios que demanda el mercado. Mientras las teleco son las grandes beneficiadas ; los artistas embarrados en bodas y bautizos (SGAE) si morder la mano de su amo (industria audiovisual) ; políticos mirando a otro lado ; y los consumidores mientras calumniados y difamados . Precio de una entrada de cine en 1990 300pts, en el 2000 500pts, en 2011 1247pts, un incremento de +147% . Solo tiene una palabra AVARICIA . No defiendo a megaupload, pero estos ocuparon un hueco que la industria audiovisual se niega a ocupar, abaratando los precios . Hace años, esta industria defendia los altos precios de CD y DVD en la necesidad de utilizar un formato fisico, ahora cual es la explicación . LP "Pablo Alborán", autor Pablo Alborán, año 2011, SPOTIFY 12.95 euros formato mp3, CORTE INGLES 8.99 euros formato CD . Ultimo dato 80% población activa en España cobra 1000 euros o menos, CD estreno 20 euros, DVD estreno 25-30 euros, entarda cine 7.50-10 euros . ¿Algunos deberian reflexionar?
freakbitch93 29.01.2012 / 19:14 Yo me pregunto si pensarán en algo más que en poder ver películas y series. Ya sabes, te mandan un trabajo y no puedes conseguir esa extraña película en francés porque ¡Oh,oh! Es ilegal bajar cosas y en el videoclub no está. ¿Y a la gente que le guste hacer videos ? Si supiera que muchas películas y series me regalaran un CD con la versión en HD para trabajar con ella en el PC (aparte de la película que te compras, claro) compraría bastante más, pero si ni siquiera puedo trabajar con ellas vaya risa... Siendo tan hábiles como hemos sido en estos años de poder conseguir cualquier película o serie con un clic, me parece raro que pensemos que esto toca a su fin. Y en caso de ser así, ¿Vamos a permitirlo? Han subido los precios porque no comprábamos las cosas y ahora que no vamos a tener otro remedio que comprarías no bajan los precios si quiera. Estamos perdiendo. Perderemos Todo aquello que nos hace ser nosotros mismos, nuestras series, nuestras películas... Nuestra cultura.
Abreojos 29.01.2012 / 12:13 Si no nos dejan bajar contenidos, para que queremos lineas tan potentes, que nos den lineas de un solo mega y nos cobren el 2% de la burrada que ahora nos cobran las compañias.
Abreojos 29.01.2012 / 12:09 Si las autoridades dicen que el descargar se va a acabar, que empiecen por devolvernos los canon anticopia que hemos pagado por adelantado al comprar reporductores, soportes opticos, soportes magnéticos, discos duros, oredenadores Etc. A los politicos les encanta cobrar al ciudadano las cosas dos veces.