Retomamos nuestro serial Biba el cine ejpañol para repasar lo más florido y granado de nuestro cine patrio para volver con mi subgénero favorito: películas protagonizadas por humoristas de la tele. Y quién dice “humoristas de la tele” dice del Un, dos, tres… responda otra vez. Y es que, antes de que Bigote Arrocet o El dúo Sacapuntas se aventuraran a protagonizar sus cintas, Las Hurtado ya hacían que media España se partiera el culo con sus locuras. O eso debemos de suponer, ya que fueron las primeras en protagonizar su propio filme. Y tras verlo, no podemos sino lamentarnos de la incompetencia de las autoridades sanitarias de este páis: esta película sí que merece una severa advertencia antes de ser consumida, y no el tabaco.
El caso es que las tres hermanas ya eran actrices veteranas, con muchas películas y obras de teatro a sus espaldas. Pero lo del trío de Tacañonas fue el acabose: de repente fueron catapultadas a la categoría de súper estrellas televisivas, con galas por toda España contando los chistes del pueblo de toda la vida. Pero siendo tías. Era el momento de que el trío protagonizara su propia película, cuyo título homenajeaba con poca gracia a la primera aventura de Indiana Jones: En busca del huevo perdido. Y ya os adelantamos que en la película no buscan ningún huevo. Es sólo otra chorrada para hacer gracia.

Tras un par de visionados he sido capaz de extraer el argumento del filme. No ha sido fácil: está enterrado bajo toneladas de diálogos bobos, confusión y chistes del Sr. Barragán. La cinta trata de contar las aventuras del trío de hermanas, unas paletas del pueblo con aspiraciones a vedettes. Entre pedo y pedo de vaca, la madre de las las tres hermanas les consigue una actuación local, que se resuelve con disturbios de sus vecinos, excitadísimos ante los contoneantes bailes de Paloma.
El azar interviene en su vida: un trío de espías norteamericanas, que viajan por España con la tapadera de ser “artistas”, acaba en su pueblo. Las Hurtado, locas por triunfar en Madrid y salir en la tele, les roban la furgoneta y las suplantan. Pero claro, como en realidad son espías, pronto se ven envueltas en una red de espionaje internacional. O algo así: tras unos 40 minutos del segundo pase me tuve que rendir. Avancen hasta el minuto 32:40 y flipen.
Porque la película es un desbarajuste total y lo que les cuento apenas se intuye. No se crean que van a ver acción de ningún tipo: diálogos y más diálogos, interminables, y recitados siempre en tono de grito. Hay una escena en un hospital que dura fácilmente media hora, en la que las Hurtado se hacen pasar por enfermeras que, os aseguro, es una auténtica tortura que pone a prueba al más pintado. Eso sí: chistes de meadas, pedos, pollas y coños, todos los que quieran. Hasta hay un primer plano del chocho de una vaca que es imposible causa risotadas ni al participante más garrulo de Granjero busca esposa.

El momento estrella, el único que me ha parecido realmente gracioso, es aquel en que Paloma interpreta con una tremenda fuerza el tema Quiero que me pegues, que vi en Youtube y me hizo volver a interesarme por la peli. Que sí, va de lo que ustedes están pensando. Una apología del maltrato, desde el punto de vista de la agredida además. Queda claro que, entre lo transgresor de esta canción y el tipo de humor que gastaban las Hurtado, la película debería ser todo un ejemplo de “la paridad” que tanto defienden los elementos más progres. Como todo aquel que tenga amigas que estudiaron en un colegio de monjas sabe, las tías pueden ser tan zafias y brutas como los hombres. O incluso más.
La película es, posiblemente, una de las peores muestras del desganadísimo hacer de su director, Javier Aguirre. Los que crean que las películas de Parchís están hechas para cumplir expediente es que no han visto estas. Aunque Aguirre hizo cosas muy majas durante los 60 y 70, a estas alturas de su carrera se veía obligado a hacer películas para María Jesús y su acordeón, Martes y 13, Torrebruno o Parchís. Y la desgana, tras años de fantaterror y pelis raras es evidente.
El guión del propio Aguirre sólo puede venir de la desgana, la prisa por aprovechar una moda y las ganas de cobrar y llevarse el dinero a casita. Eso sí: como siempre, se rodeó de profesionales de la talla de José Lifante, Rafaela Aparicio, Florinda Chico o Manolo Gómez Bur, que también tenían que comer, claro está. Solo falta algún Ozores, aunque por momentos... ¡Paloma clava el tonillo de Antonio! ¡Es la Ozores femenina!

A Aguirre siempre le interesó más el cine experimental, y declaraba que estas películas las hacía para pagarse sus cortos, de escasísima difusión, donde jugaba a transgredir las reglas (más que escritas, me temo) del cine. "Anti cine", lo llamaba él. Y me da a mí que esta película debería entrar dentro de su filmografía vanguardística.
Por suerte o por desgracia, el trío no volvió a protagonizar otro largo, aunque siguió consechando éxitos en la tele y en las salas de fiesta y ferias comarcales de todo el país hasta ya bien entrados los 90. Para el recuerdo esta película, que seguro que los amigos americanos de Paloma no recuerdan... Las gemelas tienen un negocio por internet más que peculiar. ¿Les habrá pedido alguien que pongan uno de esos marcianísimos marcos al cartel original de la película? Lo dudo mucho.
7 comentarios
juanes 22.02.2012 / 11:57 menudos tiempos aquelloss ja,ja que recuerdos . como comentan: Esta peli debería ser incluida por los jueces en sus sentencias para que los criminales recibiesen justicia "divina". un saludo. registro de la propiedad
Alfonso 23.11.2011 / 12:39 Queridas Teresa y Fernanda:Yo entiendo que las duras críticas tanto del autor como de los usuarios, entre los que me incluyo,van dirigidas a los rancios productores y directores que querían hacer caja aprovechándose de la situación que muy bien acaban de denunciar. En ningún caso arremeto contra su talento artístico, ya que a la vista está que en esta ocasión no tuvieron más remedio que ponerlo al servicio de gentuza sin escrúpulos. Un saludo!
teresa y fernanda hurtado 23.11.2011 / 12:08 ComentariHola José: Somos teresa y fernanda hurtado. La critica de la "infame película" que hicimos "En busca del huevo perdido", nos ha dejado con la boca abierta. ¿Como es posible que en 20 años no se haya hecho justicia? Por fin llega la critica mas deseada y mas útil que han hecho "al cine basura" de los años 80. Directores, productores, accionistas, políticos, críticos, y demás paisanajes, arremetierón como fieras salvajes disputándose las piezas; que como siempre se quedaron con los mejores trozos los mas poderosos, dejando a los actores y actrices "una costilla sin carne para 10". Era, un País sin reflexión, ni respeto por el cine, pobre de ideas y sin asesoramiento artístico, hecho impunemente entre dos o tres desvergonzados reunidos en despachos suntuosos que nada tenían que ver con el arte y si con el oportunismo de algunos programas de éxito del momento; que tu sabes José, que los cómicos, cantantes, y personajes de la "jet set" (Especie de clase social formada por las personas que son famosas o dineradas cuyo tipo de vida se caracteriza por la ociosidad y el divertimento), sacados de su entorno son un desastre. A todo esto el olor del dinero fácil que aportaba el Ministerios para subvencionar el cine Español, era todo igual que algunas películas que se produjeron en esa época, sin pies ni cabeza. Somos culpables y así lo reconocemos de ser pobres y necesitar dinero para seguir viviendo y poder aparentar que estábamos en una buena situación. Es un consuelo para nosotras, en esta película desdichada, haber tenido buenisimos compañeros en la desgracia. Y soportamos y soportaremos las criticas, como un sueño malo que acabas despertar, diciendo. - ¡Menos mal que ya ha pasado! Con cariño y admiración. Teresa y Fernanda Hurtado http://www.sindoilife.es Email: sindoi@telefonica.net Email: artesobrearte@telefonica.neto
Wally Week 23.11.2011 / 11:11 Lo de tirarse rato de metraje en hospitales debía gustar a Javier Aguirre. En "Los que Tocan el Piano" hay una parte larguísima en un hospital, camilla parriba camilla pabajo, que me escondo, que ahora corro... y que a lo mejor en su momento era delirante pero que a mí se me hizo eterna. Claramente lo único que merece la pena de esta es el "Titi, pégame". Y es una pena, porque con un buen guión y mejor dirigidas las Hurtado hubieran sido muy capaces de hacer un peliculón.