Patrick Rothfuss, además de tener un interesante y notable gusto para elegir sus camisetas es un autor de fantasía, que con su primera saga, se está haciendo un hueco en el exigente corazón de los lectores del género. Y también en el de todos los lectores, que llevados por el boca a boca, se están dejando atrapar por su saga “Crónica del asesino de Reyes”, editada en España como “LA HISTORIA DE KVOTHE” por PLAZA Y JANÉS.
Rothfuss es el último, y más joven, de los escritores de fantasía que se ha unido a ese selecto club de autores de gran calidad literaria que gustan a todo tipo de público, y que además está conquistando a la crítica literaria generalista. Algo nada sencillo en un mercado saturado de títulos mediocres llenos de aprendices de magos, épica de tres al cuarto y criaturas del bosque. Así, como ese otro barbudo con sobrepeso que se está haciendo de oro jugando al “Juego de Tronos” con su “Canción de Hielo y Fuego, Routhfuss ha comenzado una prometedora carrera como renovador del género fantástico. De nuevo, algo nada sencillo.
La primera entrega de la saga, “El Nombre del Viento” llegó a las tiendas sin hacer demasiado ruido, pero poco a poco se convirtió en un fenómeno entre los lectores de fantasía de este país. De manera similar a lo ocurrido con la obra de George R. R. Martin, poco a poco se empezaba a ver a más y más gente en el transporte público enfrascados en la lectura de El Nombre del Viento. Más de uno se ha pasado de parada en el bus por culpa de Kvothe. ¿Y quién es Kvothe? La respuesta fácil es que Kvothe es el protagonista de esta saga. La respuesta difícil todavía la está trabajando Rothfuss. Y es que Kvothe es un auténtico enigma.
Tras un humilde posadero de un pequeño pueblo olvidado de la mano de Dios, se esconde un enigmático personaje, dispuesto a narrarle a un cronista itinerante el secreto de su historia. Tras su fachada afable y su manchado delantal se esconde una leyenda viviente, un poderoso mago, un gran guerrero, un conquistador, un seductor y mil historias más. Y tras todas esas historias, se esconde un hombre, Kvothe, que durante tres días va a contar todos sus secretos, porque no todas las leyendas son ciertas, pero algunas se sustentan sobre historias reales todavía más apasionantes. Así conoceremos a un joven huérfano, a un mendigo, un ratero, un músico itinerante, un aprendiz de mago… Y todos son el mismo hombre, un hombre cuyo nombre no olvidará la historia.
El libro tiene todas las trampas del mundo pero, ¡que bien puestas, oiga! Así da gusto caer en una emboscada argumental tras otras. Rothfuss sabe lo que se hace. Un estilo directo, maduro, con unos personajes brillantes y sólidos, bien construidos, que se mueven en un mundo lleno de detalles que en ningún momento se hace aburrido. Y el estilo nunca deja de ser sencillo y cercano. Rothfuss no satura el texto de descripciones, deja que los personajes se muevan por el paisaje y que sus impresiones sean las que comparta el lector. Una gozada de texto.
Durante casi todo el libro pensaba, “así deberían haber sido los libros de ese otro estudiante de mago con gafas”. Y es que una escuela de magia no consiste en hacer travesuras he ir por ahí corriendo y agitando la varita. Lo más duro que realizan los chicos de “esa otra gran academia de magia que se parece mucho aun internado inglés” es pasar un par de malas tardes en la biblioteca muy agobiados por un examen. Kvothe tiene suerte cuando puede entrar en la biblioteca. Y cuando puede pagarse pergaminos para tomar notas. Y eso en el improbable caso de que pueda permitirse la matrícula del semestre. Esto sí que es pasarlo puñetas tratando de aprender magia. Y no hablo de esa magia que permite abrir candados en el momento más propicio para la trama, si no de esa magia que hace que una persona pueda arder de dentro afuera. Por una vez, todo el hype está justificado: el libro es tan bueno como promete la contraportada.
Pero estos libros no van sólo de un estudiante de magia, también hablan del honor, de la lealtad… Cosas que están muy bien. Pero sobre todo hablan de música, de la pasión por el arte… Y del amor. Pero tranquilos, que también muere gente de manera atroz.
Sólo puedo decirte, querido lector, que si te gusta la fantasía, que leas estos libros libro. Son estupendos. Y no podrás hacer nada mejor hasta que salga el próximo libro de ese gordo barbudo de Martin.
Esto es Bazinga, donde nos caen simpáticos los grandes escritores de fantasía con barba, tan obesos como gordos son los libros de sus sagas.
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