Las ganas que tengo de ver Homeland no hacen sino aumentar día tras día.
Y no, no es sólo porque haya ganado el Globo de Oro a la mejor serie de ficción dramática, ni porque su protagonista, el inglés Damian Lewis, lo fuese también de una de las grandes series de nuestra vida: la epopeya bélica de la II Guerra Mundial Band of Brothers. Podría ser también por esa eterna lucha de poder entre rubia y morena que se plantea entre Claire Danes (mi favorita, sin duda) y Morena Vaccarin, pero ni por esas. En mi caso, la clave vuelve a estar en el fútbol.
No contento con protagonizar también Will, una película sobre la que volveremos y en la que interpreta al padre de un niño obsesionado con el fútbol y con su equipo, el Liverpool, el balompié es esencial en el planteamiento de esta serie, la triunfadora del año. Damian Lewis es un militar norteamericano destinado en Iraq y dado por muerto tras un secuestro. En su larguísimo cautiverio, el personaje de Lewis acaba siendo obligado con el paso del tiempo a ser el instructor del hijo del líder de la célula de Al Qaeda responsable de su captura. Instructor de inglés, pero también de fútbol (soccer), un deporte que ayudará a que el norteamericano y el niño iraquí acaben manteniendo una relación casi de padre e hijo a cuenta del idioma universal del balón de fútbol. Un argumento que, por cierto, ya se utilizaba en el oscarizado filme En tierra hostil, donde Jeremy Renner jugaba al fútbol y citaba a Beckham en sus ratos libres echando unos penaltis con un chiquillo con el que acababa encariñándose en pleno Bagdad.
A falta de más imaginación en Hollywood, buenos son estos detalles futboleros.
1 comentario
luchin 17.01.2012 / 16:53 Pues está muy bien Homeland, pero aunque está muy bien Claire, yo me quedo con la morena Morena.