Es curioso, bonito incluso, que la noche de los Oscar sea siempre en domingo, el día del fútbol en medio mundo. Pero, aunque pocos, hay algún que otro vínculo interesante entre la dorada e icónica estatuilla del cine y el balompié.
Hasta hace un año, el Sporting de Gijón era el único club de fútbol en todo el mundo con un Oscar de la Academia de Hollywood. Un galardón merecidísimo, pero... ¿ha dejado de ser el único? Volver a empezar, la película de José Luis Garci [lo contamos aquí], era, entre otras muchas cosas, todo un homenaje al pasado (las vivencias del protagonista: un escritor exiliado que había sido futbolista rojiblanco), al presente (ese Sporting-Atlético de Madrid, ya para siempre El partido de Garci) e incluso al futuro (Mareo, la escuela del club, lucía en todo su esplendor) del equipo gijonés.
En la pasada edición de los Oscar de la Academia, el filme argentino El secreto de sus ojos se llevó el premio a la mejor película de habla no inglesa, igual que Volver a empezar lo hizo en los Oscar de 1983. Thriller sentimental dirigido por Juan José Campanella y protagonizado por Ricardo Darín y Soledad Villamil, la pasión por los colores de un equipo de fútbol (Racing de Avellaneda, La Academia) es la clave que resuelve el enigma de la historia, que lleva todas las pesquisas hasta el sospechoso final. La escena es absolutamente gloriosa, una de las joyas de la cinefilia futbolera, todo un clásico…
Es por eso tal vez, que la propia hinchada de Racing de Avellaneda reclama para sí el Oscar. Y quizá tenga razón, más que el propio club, como en el caso del Sporting, es la afición por ese equipo la que lleva el peso de la trama de una película que además incorpora otra secuencia inolvidable, aunque en este caso es tal vez por su dificultad técnica y su osadía en un campo de fútbol.
Aquí, sin embargo, la Academia debería compartir el posible galardón con Huracán y su estadio Tomás Adolfo Ducó (también conocido como El Palacio), estadio que visita Racing y al que la cámara se acerca vertiginosamente desde el cielo hasta casi el corazón del sospechoso más buscado. Por eso quizás, a falta de más películas de fútbol que nos permitieran divagar con algún posible Oscar al mejor futbolista o al mejor entrenador, nos haremos fuertes con estas dos películas, y en lugar de una sola categoría repartida, crearemos dos.
Un club y una afición dignos de Oscar. ¿Para cuándo un Sporting de Gijón-Racing de Avellaneda en la gran pantalla?
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dieguito 01.03.2011 / 10:50 Aquí tenéis un cortometraje que glorifica el mejor gol de la historia del fútbol. Participante de la novena edición del notodofilmfest y que inexplicablemente se ha caído de las nominaciones... me temo que el jurado era poco futbolero... http://www.notodofilmfest.com/#/Finalistas/Ficha/30166/