Con los años y las secuelas, Freddy Krueger se reveló como el hijo de una horda de dementes. A golpe de giros de guión, Michael Myers (La noche de Halloween) pasó de ser simplemente malvado a ser la encarnación del mal. Y, como ellos, el horror sin nombre de Paranormal Activity tampoco se ha librado de una molesta tradición del cine de terror: racionalizar un poco más sus miedos, aunque sea desde lo irracional, a cada nueva entrega. Un poco más imaginativa que sus predecesoras en cuanto a soluciones visuales (impagable, ese ventilador panorámico) y cambiando la monocroma visión nocturna por los colorines del VHS ochentero, esta precuela de la saga más videográfica y rentable hurga en los orígenes de su historia, y en el proceso se las apaña para recordarnos a El proyecto de la Bruja de Blair incluso más que antes. Además, esta película da la razón a una parte de los detractores de la saga: al final, todo resulta ser un vídeo de bodas y bautizos (satánicos).
YAGO GARCÍA
2 comentarios
juli 02.12.2011 / 00:51 horribleeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee
pakogorzas 22.10.2011 / 12:03 3 estrellas? no puedo creerte, fui al pre-estreno el jueves y aparte de decepcionante no he visto pelicula peor aprovechada en años.Para mi lo peor es esa camara paronamica, en un principio tiene su gracia pero conforme va pasando la pelicula se hace inutil y como digo no saca todo el provecho que sacaron sus predecesoras.