Desde 'La fiera de mi niña' (Howard Hawks, 1938) hasta Crueldad intolerable (Ethan y Joel Coen, 2003), las comedias románticas, en su acepción de lucha de sexos, fundamentan su éxito en la llamada química, que se da entre los dos protagonistas antagónicos. El cine silente, con su slapstick, también se benefició de las grandes parejas cómicas y qué decir de los musicales de la edad dorada de Hollywood, con sus inseparables Fred Astaire & Ginger Rogers, o Gene Kelly & Judy Garland (sirvan como botón de muestra). Humor físico y verbal, música y sobre todo romance están presentes en la última película de James Huth (Lucky Luke, Serial Lover), coescrita junto a su esposa Sonja Shillito y beneficiada por el savoir faire de la pareja formada por la actriz Sophie Marceau y el cómico Gad Elmaleh (Un engaño de lujo, El juego de los idiotas). De los géneros clásicos, Huth toma mecanismos eficientemente, pero empalaga con las citas cinéfilas plasmadas en afiches gigantes y resabidas tonadas musicales. Se le disculpa porque su punto de partida es relativamente insólito en este tipo de comedias (no lo desvelaré para preservar la sorpresa de los gags iniciales). Aunque el realizador galo afirma haber realizado una versión moderna de Los aristogatos, observando a la Marceau tropezando una y otra vez bajo ese chaparrón, me viene a la mente el divino Malkovich amenazando al terrenal Clooney por un café.
SERGIO F. PINILLA
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