“Peter, ¿cuándo llegamos?”. No es la mejor pregunta para empezar un viaje, cierto. Sobre todo uno que de antemano se presume largo. Y además en tres etapas como tres dimensiones. Vamos, que el subtítulo de “inesperado” de este primer tramo de El Hobbit parece una broma de mal gusto para los que se marean en estas travesías por la Tierra Media. A modo de biodramina, Peter Jackson nos sube a lomos de ponis prometiendo más aventura salpicada de humor y menos épica y solemnidad en esta nueva trilogía. No miente, pero tampoco añade que entre cada suceso extraordinario media un trecho interminable de planicie argumental. Por decirlo de una forma más sencilla: para disfrutar de una escena espectacular de cinco o seis minutos hay que tragarse otros 20 de caminata, discursos sobre el honor que en otro contexto serían patrioteros y soberanistas, canciones de enanos sin la pegada del aijó, aijó, y alguna leyenda con más cuento que Calleja.
La cuestión es, ¿compensan los grandes momentos de esta primera parte de El Hobbit tanto y tan profuso coñazo mediano? Mi veredicto es que sí, aunque le haría la ola a Jackson si, contraviniendo su maximalismo editor, se decidiera por una versión reducida. La huida de Gandalf y los suyos de las minas del Rey Trasgo es lo más divertido y adrenalínico que ha hecho el neozelandés en su carrera, mientras que el encuentro entre Bilbo –excelente y carismático Martin Freeman; hace olvidar a un tal Elijah noséqué– y un jovencito Gollum es claramente superior a cualquier escena dramática de la “trilogía original”. Sin embargo, se disfrutarían todavía más si ya se estuviera en el destino, y no pensando en que se ha contado al menos la mitad de la historia… ¡y quedan todavía otras dos películas!
VEREDICTO: Menos épica, más aventura, la misma vieja Tierra Media; Peter Jackson se perpetúa.
MANUEL PIÑÓN
10 comentarios
rattlor 09.01.2013 / 09:38 lo dicho
rattlor 09.01.2013 / 09:38 lo dicho
Legolas278 24.12.2012 / 00:32 No está mal, pero en mi opinión, no llega a ESDLA, habia buens escenas, las de acción, pero a veces se me hacía pesada, las escenas con cierto personaje no aportaban gran cosa la verdad, en cuanto al dragón, demasiado desaprovechado.
mogaman28 20.12.2012 / 18:14 Lo que sobra de la película no es la escena de los trolls ni la de los acertijos, que es a mi parecer imprescindible para la trama y presentar a Gollum. Si sobran todas las escenas en las que aparece Radagast (el fumao) el Pardo, el concilio blanco, el orco albino de marras (que debería estar muerto) y la rebaja de los huargos de facción propia aliada con los trasgos a simples monturas (o sea no habrá Batalla de los 5 Ejercitos). Lo del padre de Thorin está pillao con pinzas de tender ropa, simplemente desaparece para volver a aparecer de repente, dandole a Gandalf una llave y un mapa. Se desaprovechan muchos dialogos del libro, que son muy buenos. Aparte se nota demasiado que han inflado 2 películas a 3. Tendría que haber acabado por lo menos al otro lado del Bosque Negro.