UNA PAREJA JOVEN amándose y desenamorándose en la solitaria residencia en Cerdeña de los padres ausentes de él acapara la película. Con el foco sobre las partes más oscuras e íntimas de su relación, la joven directora alemana Maren Ade explica algo que se entiende desde la primera escena: se quieren pero no están hechos para vivir juntos. Como si tuviéramos nosotros la culpa de algo que escapa al control de los humanos, toca acompañarles, sujetar candelabros y sufrir
sus infinitos ratos muertos, los arrebatos de ella, el sinsangrismo de él, conversaciones plenas de silencios y miradas al horizonte… Premiadísima en la Berlinale (película y actriz; desarmante y sobresaliente el trabajo de Birgit Minichmayr), el crítico de Village Voice dijo sobre Entre nosotros: “Más fascinante que disfrutable”. Si se supera la inicial sensación de intrusismo (o se es un empedernido voyeur) y se comulga con la contemplación bergmaniana, diste con tu película del año.
Manuel Piñón
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