Dos confesiones por el precio de una. La primera es que yo fui un fan adolescente de Vanessa Paradis, esa actriz incapaz de interpretar, esa cantante que casi no cantaba, ese sex-symbol lolitesco… Dos de estas tres cosas permanecen inalterables a pesar del paso del tiempo. La segunda confesión es que es prácticamente imposible que una comedia francesa de esas con vocación comercial me haga gracia. Teniendo en cuenta que las dos grandes bazas de Los seductores son Paradis y la guasa gabacha, debería contentarme con la fascinación de contemplar a la Sra. Depp, pero ni por esas. Se supone que ella es encantadora, sofisticada e irresistible, pero en pantalla su sosería, otrora encandilante, resulta simplemente sosa. Los gags y chistes que plantea la película –asumo mi subjetividad absoluta como un handicap de percepción– resultan patosos y sin gas, de una flojera incómoda de ver.
Una referencia a Dirty Dancing podría salvar la película de la quema, si no fuera porque se atreve a mirar el clásico del difunto Patrick Swayze por encima del hombro, como si Los seductores compitiera en una liga superior y se pudiera permitir reivindicar como arte productos de consumo. Alguien debería decirle a estos franceses que tienen menos gracia que sus vecinos alemanes.
MANUEL PIÑÓN
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looce 07.11.2010 / 11:02 Muy buena película. Ha hecho que me interese por los Métodos de Seducción para conquistar a mujeres. Uno que me ha gustado especialmente es el Método Conductual de Seducción. Para verlo, os dejo el siguiente enlace: seduquere.com/espanol/web/soyhombresoltero.asp Un saludo.