Dado que, hasta ahora, lo más cercano a lo sobrenatural en la carrera de Clint Eastwood eran un viento susurrante que soplaba en El jinete pálido y el orangután coprotagonista de Duro de pelar, es admirable que a estas alturas el director se arriesgue a hacer una película sobre la vida después de la muerte. Y es lógico que, a sus 80 años, le preocupe el tema. Pero eso no cambia el hecho de que es totalmente inadecuado para dirigir Más allá de la vida. Probablemente ningún director podría salir airoso de este cuento trifurcado sobre la muerte, el dolor y el más allá, al parecer modelado a la manera de Babel y otras colaboraciones entre Iñárritu y Arriaga. Como aquéllas, genera drama no a partir de sus diferentes tramas, sino sólo construyendo cierto misterio sobre cómo van finalmente a cruzarse. La estructura narrativa falsamente compleja no esconde la falta de miga del guión de Peter Morgan, que es esencialmente una proclamación de sonrojante proselitismo, destinada a destapar una supuesta conspiración de silencio en torno a la vida después de la muerte. En otras palabras, tiene que haber algo al otro lado, pero los gobiernos, o alguien, nos lo ocultan.
En todo caso, lo risible del filme no es el mensaje, sino la petulante seriedad con la que se nos suministra. Eastwood y Morgan reconocen que hay por ahí un montón de charlatanes que se aprovechan de la fe de la gente ofreciendo respuestas tontas a las preguntas más complejas e irresolutas de la vida, pero no se dan cuenta de que su película hace lo mismo. Por un lado, retratando el más allá como un pasillo en el que figuras borrosas murmuran ininteligiblemente mientras chocan entre sí. Por otro, enlazando una sucesión de escenas en las que varias personas solitarias lloran por sus pérdidas de manera superficial. Todos en la película hablan de manera tan abiertamente significativa –“la muerte no es el final, sólo es el principio”– que al final ningún significado real emerge. A esto último contribuye también el grado casi perverso de discreción y narcoléptica sobriedad mostrado por Eastwood. El director desarrolla tan poca energía que, cuando finalmente sus tres líneas argumentales se cruzan climáticamente, el efecto es más arbitrario que revelador. Así pues, toda la reflexión de novela de aeropuerto disfrazada de película se reduce a un puñado de visiones paranormales y coincidencias pseudoespirituales. Esperemos que, si la muerte no es el final, lo que viene después sea más divertido.
Nando Salvá
3 comentarios
DonMiguelon 23.08.2011 / 05:12 Añadir que Matt es uno de mis actores preferidos por peliculas como El Indomable Will Hountin. Eso si es peliculon y no esta basura. Aprendamos a diferenciar. Lo digo mas que nada por eso que dice Jorge de pelicula de culto. No seas tan simple anda...
Don Miguelon 23.08.2011 / 05:07 Pues yo la acabo de ver y aqui estoy buscando la opinion de alguien que me diga cual es el mensaje de la pelicula. Me he debido de perder algo, porque me ha parecido que el desenlace es una absurda bazofia. No entiendo que tiene que ver todo el rollo del mas allá con que la chica guapa y el chico guapo se acaben conociendo y enamorando. Ni encuentro sentido al reencuentro de la madre con el hijo. Hacer drama es sencillo, haces que mueran seres queridos y ya tienes el efecto. Hacer una pelicula es otra cosa. Con todos los temas que trata la pelicula, habia miga para hacer algo mas interesante y no un desenlace sin sentido ni revelancia alguna. Mal gusto y mala ostia por aguantar 2 horas de drama para un final inane, insulso, soso. Disculpen las palabras malsonantes.
ropedu00 12.05.2011 / 23:38 Estoy bastante de acuerdo con Jorge. La crítica me parece que es una que se ha hecho ni con tiempo ni con ganas. No puedo considerar que esta película sea una obra maestra, pero desde luego no es una aventura ni una novela de detectives en lo que importa sea el desenlace, Cada fotograma creo que está hecho con amor por lo que está describiendo y me da una verdadera satisfacción haberla elegido para disfrutar de ella.
Jorge 09.02.2011 / 13:25 Comentario Se le ve el plumero, señor Salvá... proselitismo, ja ja. "Hereafter" es una OBRA DE ARTE, dentro de unos años será considerada una PELÍCULA DE CULTO. Menos mal que críticos honestos como Oti, Boyero y Valentí están haciendo justicia con esta magnífica película, que lógicamente está arrasando en las taquillas españolas y francesas.