Cobeaga nos ofreció la mejor enciclopedia del loser romántico que habíamos visto hasta ahora en el cine español. Aprendimos palabras y expresiones como pagafantas, abrazo del koala, el lemur… Su humor basado en la desgracia ajena, que ya había dejado muy claro en sus geniales cortos (La primera vez, Éramos pocos), se elevaba en Pagafantas a la máxima potencia en las mechas del pobre Chema (Gorka Otxoa), dispuesto a recibir una y otra vez palos de las chicas. No controles no se queda atrás, con el orgullo del patetismo aún bien alto, Cobeaga y Diego San José vuelven a poner a un grupo de personajes contra las cuerdas del ridículo. Sergio, su protagonista (entrañable Unax Ugalde, aunque mucho menos que en la reciente Bon appétit), un pobre cobarde que no se atreve a decirle a su ex (encantadora Alexandra Jiménez) que la sigue queriendo, es el que sufre el mayor número de momentos absurdos, sobre todo, desde que se cruza con Juancarlitros, el pilar cómico de la película, sin quien probablemente No controles se quedaría al descubierto.
Precisamente, en aquella mitológica exaltación de los nerds llamada Pagafantas, también nació un actor (de cine), Julián López que se estrenaba entonces (después de años en televisión con La hora chanante y Muchachada Nui) en la pantalla grande en un papel grisáceo (“de esquijama y dvd de Sandra Bullock”) muy alejado de los histriónicos y espídicos Vicentín o El hombre asqueroso a los que nos tiene acostumbrados. Ahora, disfrazado como el gran Juancarlitros con sus panamas, su plumas y sus camisetas de coña abandona la gama de los grises para convertirse en el protagonista absoluto de la historia, comiéndose con “sus movidas jartas” y patatas al resto de personajes y más aún al supuesto John McClane de la película, Sergio, en esta supuesta Jungla de cristal del amor, porque ocurre todo en un hotel, en una noche y en Navidad, aunque no hay tensión (ni terroristas).
No controles es la continuación natural de Pagafantas, estandarte también de que una nueva comedia es posible, y aunque pierda fuelle por el camino, nos ha regalado a Juancarlitros, el nuevo héroe. Más que suficiente. Lo peta.
Irene Crespo
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amocciada 07.01.2011 / 11:55 'No controles' es mucho mejor película que Pagafantas, está mejor compactada, tiene un argumento más coherente y hay escenas magistrales como la del ladrillo. Me parece un título imprescindible que va a servir para catapultar a Julián López, en la película Juan Carlitros. Es lo mejor de la película. Afortunadamente Borja Cobeaga lo ha sabido ver y está en la mayoría de las escenas cobrando un protagonismo que va más allá del secundario.