¡Qué bien le sienta el frío al cine negro y qué placer degustar buen cine italiano! Sazonado con influjos diversos, desde el polar francés a un caso de Montalbano, No mires atrás es un pequeño regalo, una fiesta para los sentidos, un relato criminal sencillo y conciso que nos permite saborear esencias y aromas vintage de un cine que no se lleva, de un trazo fílmico preciso y pretérito que por puro ostracismo adquiere, al ser recuperado, toda la carga de su apasionante sentido. Se rodó en 2007. Cuatro años ha tardado en llegar a nuestras pantallas. Hace tiempo que algo nos está pasando con el cine italiano. Alguien debería hacérselo mirar.
TONI VALL
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