Digamos las cosas como son. El mejor cine español del momento surge de la ESCAC. La escuela de cine catalana lleva más de media década alumbrando talentos uno detrás de otro. Directores bien preparados, capaces de parir guiones con cara y ojos, trabajarlos a conciencia y filmarlos con un aplomo visual que en ningún caso se atisba casual o improvisado. Especialmente insólito se me antoja este último estadio creativo. El look que estos nuevos directores consiguen para sus obras resulta, por norma general, tan adulto y convincente, que me niego a considerarlo pura forma, simple continente de contenidos. Para ellos, como para otros muchos cineastas de ahora y siempre –De Palma, Gondry, Hitchcock, Assayas, Nolan, Paul Thomas Anderson– la manera de contar sus historias es parte esencial de ellas mismas. Todavía hoy me sigo sorprendiendo de que a algunos les cueste tanto comprender esto. Bueno pues, una vez más Eva, de Kike Maíllo, ha traído esta eterna dialéctica a mi magín.
Las infinitas posibilidades de un robot han sido exploradas por incontables escritores y cineastas. Maíllo se ha imaginado almas de metal y las ha enfrentado con el más brillante ingeniero –Brühl– que regresa a su casa tras años de ausencia forzada. De este encuentro, de los sobrentendidos y ambigüedades que genera, es de donde el director extrae las más apasionantes esencias de su historia. Maíllo prefiere sugerir antes que explicitar, sorprender con un apunte casi imperceptible antes que caer en lo obvio. Habría agradecido que los esfuerzos argumentales se canalizaran con más energía en este punto capital de la historia. No me convence demasiado esa historia de amor interrumpida, ni tampoco el enfrentamiento fraternal Brühl-Ammann. La relación Álex-Eva debería estar un poco más desarrollada, no tan sugerida. Maíllo ha parido algo así como el extraño cruce entre un cuento de Asimov, un relato de Tarkovski y una producción mainstream de Spielberg (Minority Report sobrevuela por la memoria). El resultado es francamente interesante, tal vez algo delgado, necesitado de ambición y atrevimiento para superar la corrección e instalarse en la brillantez.
TONI VALL
2 comentarios
Aritz 02.11.2011 / 15:52 Dreiberg. Para lo que son unos estudios de cine y todo lo que ESCAC ofrece al alumno es barata. Ahora, como sabes todos los estudios de Cine suelen ser costosos.
Dreiberg 30.10.2011 / 22:18 Claro. ¿Y me imagino que la ESCAC será barata no?. (Pregunta retórica)