La primera película porno en 3D causa furor en China

Las agencias de viajes del gigante asiático organizan excursiones a Hong Kong para ver la versión íntegra de '3D Sex and Zen: Extreme Ecstasy', un filme tridimensional y 'calentorro'. Por CINEMANÍA

11 de abril de 2011

Hace muchos años, pero no demasiados, el cinéfilo español con ganas de sexualizar sus retinas sólo podía tomar un camino, y ese camino llevaba a Perpignan, a Andorra o a cualquier ciudad lejos de la autoridad franquista donde se proyectasen El último tango en París, Historia de O o similares. Hoy en día, parece que los ciudadanos chinos con ganas de ver filmes eróticos han seguido nuestro ejemplo: las agencias de viajes del Celeste Imperio organizan ya viajes a Hong Kong y Taiwan para que sus clientes vean la versión íntegra de 3D Sex and Zen: Extreme Ecstasy, la primera película erótica en 3D. El filme, un remake de Sex and Zen  (1991), se estrena la semana que viene y ya ha vendido varios miles de entradas por anticipado.

Extreme Ecstasy ha costado casi cinco millones de euros y, aunque no incluye escenas de sexo explícito, es poco probable que las autoridades chinas (las cuales, como sabemos, se andan con pocas bromas en temas audiovisuales) permitan el estreno de su versión íntegra en el país. Esta no será la primera vez que el público de China busque emociones fuertes en las pantallas taiwanesas y en las de colonia británica: Deseo, peligro, el calenturiento thriller rodado en 2007 por Ang Lee, suscitó una fiebre migratoria muy parecida.

“La película causa tanto furor en China porque la han prohibido”, explica a The Independent el guionista y productor Stephen Shiu, quien había prometido ya escenas de lo más intensas (“Será como si estuvieras sentado junto a la cama”) durante la larguísima producción de la película, sobre la cual corrían ya rumores en 2008.

Por otra parte, es de señalar que tanto Sex and Zen: Extreme Ecstasy como su primera versión están basadas en La alfombrilla de los goces y los rezos, una obra del autor Li Yu (s. XVII) con un larguísimo historial de prohibiciones en su país de origen, tanto por parte de la autoridad imperial como (tras el fin de esta) del régimen comunista. Una vez más, comprobamos que la censura no conoce el descanso.

Escribe tu comentario

Debes iniciar sesión para comentar en CINEMANÍA

Si no tienes cuenta, puedes crearla en apenas unos segundos.

También puedes iniciar sesión mediante:

Current day month ye@r *